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Comprendiendo el poder de las conversaciones.

Muchas veces encontramos que gran parte de nuestras fuentes de sufrimientos está en no lograr aquellas cosas que queremos. Esto particularmente ocurre por ejemplo cuando sentimos que las relaciones que sostenemos con los demás no marchan como esperamos o de la manera como nos gustaría que fuesen. O también que lo dicho no fue escuchado como queríamos y lo atribuimos en gran medida y de manera genérica a una “falta de comunicación”, quedando diluido el problema de una manera que nos resulta difícil de resolver.

Esto no solo ocurre en nuestra vida personal, si damos una mirada al ámbito laboral, notamos como esta situación particular se extiende en el día a día en las empresas, con compañeros de trabajo, con jefes o con subalternos. Más terrible aún, cuando se hace difícil lograr acuerdos con los clientes, ante ofertas que le hemos realizado o peticiones que nos han solicitado. ¿A cuántas reuniones has asistido, donde al salir te preguntabas qué era lo que querían de ti?, o ¿Cuántas veces te has dicho que esa conversación que sostuviste con el equipo de trabajo fue una total pérdida de tiempo?. Cuántas veces te has desgastado, tratando de entender que era lo que estas personas te querían decir? y tal vez asumiste en algún momento que no se sabían expresar, y de esta manera, le atribuiste a ellos la responsabilidad de lo que ocurría en las comunicaciones y en las relaciones.

Podrías incluso, comenzar a lamentarte, caer en la resignación y decidir callar algunas cosas, porque la realidad es que piensas “para que hablar si las personas no entienden lo que digo”. Al decidir callar creas una brecha entre lo que piensas y lo que dices. Brecha que genera tropiezos y una mayor frustración, tanto en las relaciones como en los resultados que obtienes a través de ellas.

Existe otra opción, una manera diferente de dar una mirada a lo que te ocurre, de ponerte unos lentes diferentes para observar; y de una manera responsablemente, asumir que todo lo que pasa en una conversación involucra a los que están en esa conversación, y si tú eres parte de ella, entonces tú tienes que ver con eso que pasa, pero al mismo tiempo, eres actor principal y parte de la solución. Esta manera de mirarlo te da un poder inmenso, ya que te facilitará tomar acciones ante aquello que quieres cambiar.

Al ponerte en el centro, responsable, al cuestionar tu manera de conversar, la forma como escuchas, las cosas que dices a otros y las que te dices a ti mismo en privado, también la forma como indagas en el otro para conocer su punto de vista, su opinión ante una situación, todo ello, te dará la clave para una mayor efectividad conversacional.

El aprender a desarrollar competencias conversacionales te abre a un mundo de posibilidades, te dota de unas distinciones con las cuales podrás adquirir mayores fortalezas para interrelacionarte en tu vida personal y profesional. Gran parte de nuestro poder esta íntimamente relacionado con la capacidad que tengamos de diseñar conversaciones. Fluir efectivamente entre conversaciones, de acuerdo a la situación, abrirlas o cerrarlas cuando sea conveniente te ayudará a sostener relaciones más efectivas, lograr coordinar acciones con otros, establecer acuerdos, negociar, trabajar en equipo, reclamar, entre otros.

La calidad de tus conversaciones, definirá los espacios de posibilidades y el éxito en tu desempeño como individuo en la sociedad y como profesional en el ámbito empresarial. “Y como por arte de magia cuando conversamos efectivamente, comenzamos a ver
resultados poderosos”

Edda Caputto
Master coach ontológico.

6 comentarios
    • Equipo Newfield Consulting
      Equipo Newfield Consulting says:

      Hola Pamela, gracias por tu comentario. Muy interesante el tema que propones.
      Se los haremos llegar a nuestros columnistas para que podamos agregarlo.
      Te enviamos un abrazo!!
      Equipo Newfield Consulting y Escuela de Coaching Ontológico de Rafael Echeverría

      Responder
  1. Lucia
    Lucia says:

    Excelente columna. Una conversación de buena calidad, exitosa, es a lo que estamos aspirando constantemente. Decidir, tal como dices Edda, ponerme en el centro como responsable, de seguro hará la diferencia. Muchas gracias.

    Responder
    • Equipo Newfield Consulting
      Equipo Newfield Consulting says:

      Gracias Lucía por tu comentario.
      Se lo haremos llegar a Edda y, nos anima a seguir compartiendo este tipo de contenidos.
      Un abrazo!
      Equipo Newfield Consulting y Escuela de Coaching Ontológico de Rafael Echeverría

      Responder
    • Equipo Newfield Consulting
      Equipo Newfield Consulting says:

      Hola Evelyn,
      Muchas gracias por compartirnos tu comentarios.
      Te haremos llegar tu comentario a Edda. Te esperamos en nuestras próximas columnas.
      Un abrazo!
      Equipo Newfield Consulting y Escuela de Coaching Ontológico de Rafael Echeverría

      Responder

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