• Resolvemos tus dudas

    Desde 1996, hemos desarrollado nuestros programas de formación en Competencias Directivas Genéricas, Construcción de Equipos de Alto Desempeño, Excecutive Coaching y talleres a la medida de las organizaciones en todo el mundo. A continuación les presentamos a los principales clientes de Newfield Consulting, a los que agradecemos, ya que según sus evaluaciones nos convierte en líderes en el mercado de la consultoría y formación ontológica.

¿Qué es el coaching ontológico?

El coaching ontológico, es un tipo de intervención que busca desplazamientos en las personas que transforman su forma de ser y busca producir lo que llamamos aprendizaje transformacional.

El coaching ontológico da cuenta de una intervención de aprendizaje transformacional. Ello lo distingue de las prácticas terapéuticas. La persona a quién esta intervención se dirige, el coachee, está perfectamente sana, sólo que siente que por sí misma no le es posible realizar los desplazamientos que añora. Es propio del coaching ontológico la capacidad de identificar y disolver los obstáculos que los individuos encuentran para el cumplimiento de sus aspiraciones y anhelos, obstáculos que ellos por lo general no logran identificar ni mucho menos disolver por sí mismos.

El coaching ontológico es también diferente de una intervención instruccional. la que se rige por objetivos de aprendizaje pre-establecidos antes del inicio del proceso de aprendizaje. Para el coach ontológico, los objetivos a alcanzar los establece el coachee. Su rol se limita a facilitar el proceso que conduce a alcanzarlos. Este tipo de coaching es también diferente de los procesos de asesoría o consultoría. El asesor o el consultor suele proponer los caminos a seguir por su cliente.

Con frecuencia sostenemos que el coaching ontológico es un proceso de fenomenología asistida cuyo sujeto de reflexión es el coachee. El coach ontológico está allí para colaborar para que el coachee pueda observarse a sí mismo, de manera que le sea posible reconocer los obstáculos que le impiden tomar las acciones que lo conducirían a la realización de sus aspiraciones.

El coaching ontológico es una disciplina que se sitúa en el dominio de la ética. Su objetivo es fortalecer el sentido de vida, contribuir a mejorar nuestras relaciones personales y nuestras modalidades de convivencia y de existencia. Como tal, busca conectarnos con nuestro inmenso potencial de transformación para incidir en el mejoramiento de nuestro entorno, disolver nuestras profundas capas de resignación en las que estamos, sin siquiera darnos cuenta, y acceder a formas de ser más expansivas y satisfactorias.

Siendo una práctica que opera en el dominio de la ética, ella es, por sí misma, una práctica que se somete a elevadas exigencias éticas.

Por desgracia, ello no ha sido siempre así. Uno de los rasgos característicos de nuestra escuela ha sido su insistencia en las dimensiones éticas de nuestra disciplina. Ello incluye, entre otros factores, el valor irrestricto del respeto hacia el coachee, el papel insustituible de la confianza en la interacción, la humildad del coach sobre el carácter de sus interpretaciones e intervenciones. De allí que el éxito de una intervención de coaching ontológico descanse en la fortaleza de la conexión emoción al entre el coach y su coachee. Cuando ello no se logra, los resultados que el coachee espera difícilmente podrán ser alcanzados.

¿Cómo nace el coaching ontológico?

El coaching ontológico es una disciplina reciente y en constante desarrollo.

Fue el ex senador Fernando Flores quien cuajó en los ’80 el coaching ontológico, basado en ideas del reconocido biólogo y Premio Nacional de Ciencias Humberto Maturana y de Francisco Varela, también biólogo y filósofo.

En esa misma década, Flores se instaló en California junto a Rafael Echeverría y Julio Olalla y desarrollaron una de las corrientes más importantes del coaching que se practica alrededor del mundo en la actualidad.

Flores se basa en ciertas teorías del lenguaje, habla de que el lenguaje no es solamente descriptivo sino que genera realidad y de ahí se arma el coaching ontológico para intervenir organizaciones, donde la principal herramienta de gestión es el lenguaje y la conversación.

En 1988, el sociólogo chileno, Rafael Echeverría, se va a California a trabajar con Fernando Flores y Julio Olalla, pero por diferencias con respecto a su metodología, en 1991, se desafilió junto a Julio Olalla del ex senador y juntos formaron una consultora propia, llamada The Newfield Group.

“Por entonces se produjo un hito muy importante, porque juntos lanzamos el primer programa de coaches ontológicos”, cuenta Echeverría, quien asegura que entonces comenzó a sistematizarse y afianzarse esta técnica.

Sin embargo, en 1997 se separaron ellos también y Echeverría conformó Newfield Consulting, mientras que Olalla creó Newfield Network, las dos principales escuelas en este ámbito en el mundo.

¿Cómo puedo formarme como coach ontológico?

Tenemos dos programas básicos de formación de coaches ontológicos.

Uno es el ABC, The Art of Business Coaching, hemisferio NORTE, con conferencias en México y Colombia y que recibe alumnos de los dos países mencionados, así como también de USA, Centroamérica, Venezuela y España. Simultáneamente impartimos el ABC, The Art of Business Coaching hemisferio SUR, con conferencias en Chile, pero que recibe alumnos de Argentina, Perú, Brasil, Uruguay, Paraguay y Bolivia. Es un programa que dura 10 meses y que entrega una sólida formación inicial en coaching organizacional, pero con la entrega de competencias genéricas transversales en equilibrio con lo laboral y personal.

Es importante señalar que este programa, ya sea en su versión Norte, como Sur, además de certificarte como coach ontológico de la escuela de Coaching Ontológico de Rafael Echeerría (Ecore), posee el carácter de postítulo, que responde a la primera parte para obtener la Maestría en Coaching Ontológico dictado en conjunto con la Universidad San Sebastián de Chile.

¿Si ya soy coach y quiero seguir formándome, hay algún programa avanzado para continuar mis estudios?

La Escuela de Coaching Ontológico de Rafael Echeverría , ECORE, cuenta con el programa más antiguo en la formación avanzada en coaching ontológico.

Es un programa que entrega una formación Senior de nuestra práctica y que se imparte una vez cada dos años. El Programa Avanzado en Coaching Ontológico, integra a todos los graduados de nuestro programa ABC, The Art of Business Coaching, tanto del hemisferio Norte como el Sur, así como también a coaches certificados de otras escuelas ontológicas reconocidas por la ECORE evaluando el nivel de formación equivalente o similar, que nivelamos para que nuestros alumnos tengan una experiencia óptima en el aprendizaje.

Es importante señalar que este programa, además de certificarte como coach ontológico Senior de la Escuela de Coaching Ontológico de Rafael Echeerría (Ecore), posee el carácter de postítulo, que responde a la segunda parte para obtener la Maestría en Coaching Ontológico dictado en conjunto con la Universidad San Sebastián de Chile.

¿Qué tipo de herramientas se desarrolla un alumno del Programa Avanzado en Coaching Ontológico?

Es un programa para coaches ontológicos ya certificados en la vertiente ontológica. Posee un carácter más profundo profundo, de importante transformación personal y rediseño de vida, enseña un coaching mucho más agudo y efectivo y posee un importante módulo de investigación ontológica. El egresado del programa tiene que hacer una suerte de tesis, una investigación hecha desde la perspectiva ontológica.

Es un programa con una profundización teórica muy fuerte, donde se adquiere un desarrollo muy acelerado de las competencias de coaching ontológico. La gente sale con una formación muy sólida, de mucha práctica de coaching supervisada, evaluada, retroalimentada y con toda una metodología del coaching ontológico.

¿Por qué estudiar en Newfield Consulting y su Escuela de Coaching Ontológico de Rafael Echeverría?

Las conferencias de Newfield Consulting, son facilitados generalmente por Rafael Echeverría, uno de los principales filósofos de la Escuela de Santiago y autor de la ontología del lenguaje y Alicia Pizarro directora de la Escuela.

Actualmente, Rafael Echeverría, sigue produciendo conocimiento y realizando investigaciones, acopiando una larga bibliografía de más de 20 libros con los que nuestros alumnos y, otras escuelas de coaching también ocupan, bebiendo de los conocimientos de su creador.

Tenemos afirmaciones para decir que, actualmente en el mundo no hay una opción de coaching con el nivel de profundidad, tanto en sus resultados como en sus sustentos conceptual, como es el coaching ontológico que realizamos en la ECORE junto a Rafael Echeverría y Alicia Pizarro.

Newfield tiene tres principios básicos que forman parte de nuestro emblema y que operan a nivel de la escuela de formación de coaches, como de lo que realizamos en las organizaciones: rigor, efectividad y ética, valores, por los que somos reconocidos mundialmente.

Nuestros programas cuentan con una solidez conceptual con un fuerte sello de innovación y conceptualización.

Nuestra escuela considera que estas condiciones son fundamental para ser coach ontológico, por lo que preparamos a nuestros alumnos con fuertes raíces conceptuales, sobre una base filosófica importante basada en Nietzsche y con el desarrollo de cuatro corrientes de sentido que conforman al ser humano occidental, que son los egipcios, griegos, judíos y cristianos, que son cuatro visiones diametralmente opuestas del mundo.

¿Por qué se hace cada vez más necesario aplicar el Coaching Ontológico en las empresas?

El problema más serio que hoy enfrentan las empresas, en el mundo, es que están atrapadas en un modelo gestión obsoleto que obstruye el pleno aprovechamiento de sus potenciales de desempeño. Tal modelo de gestión surge, a comienzos del siglo XX, a partir de la resolución que diera Taylor al problema de la productividad del trabajo manual de esa época. Hoy vivimos un escenario completamente diferente. El entorno es otro. Pero, por sobre todo, el carácter del trabajo ha cambiado muy radicalmente. El trabajador manual de hoy se ha hecho más sofisticado y requiere de competencias que antes no necesitaba. Pero lo más importante es que, desde hace más de 40 años, el trabajador manual dejó de ser preponderante y ese rol fue asumido por el trabajador de conocimiento. Todo esto se traduce en que el modelo de gestión todavía vigente no se adecua al carácter del trabajo hoy existente.

Es muy importante examinar el carácter que posee el trabajo de conocimiento. Éste no consiste sólo en la aplicación de conocimientos previamente adquiridos. Uno de sus rasgos sobresaliente es el hecho de que se ejerce en prácticas conversacionales. Ello implica que los resultados alcanzados resultan de dos factores diferentes: los conocimientos que dispone el trabajador y las competencias conversacionales que en su ejercicio se despliegan. Al interior del debate empresarial se ha ido creando un consenso de que debemos transitar de la figura del “gerente-capataz”, propia del modelo de gestión inspirado en Taylor, hacia lo que ha llamado el “gerente-coach”. En esta nueva figura es preciso integrar muchas de las competencias que caracterizan al Coach Ontológico.

Desde otra perspectiva, es importante entender el carácter propio del Coaching Ontológico. Se trata de una práctica de aprendizaje transformacional que, sustentada en el reconocimiento de que los seres humanos somos seres conversacionales, utiliza el poder de las conversaciones para conectarnos con el inmenso poder transformador que poseemos tanto los individuos, como los sistemas sociales, como lo son las empresas. Una vez que entendemos lo anterior, comprendemos la importancia que posee el Coaching Ontológico para incidir positivamente en la productividad, rentabilidad y competitividad de las empresas. Recurriendo a él, logramos, por ejemplo, incidir en el desempeño de equipos y procesos de trabajo, en la adecuada disolución de conflictos al interior de la empresa, en potenciar los espacios conversacionales desde donde la empresa genera nuevas oportunidades de negocio, en el mejoramiento de las relaciones con los clientes, etc. En rigor, no existe prácticamente área al interior de la empresa en la que el Coaching Ontológico no pueda contribuir.